MEDICINA KALLAWAYA

VISIÓN TERAPÉUTICA Y CONVERGENTE DEL MUNDO ESPIRITUAL Y NATURAL  DEL KALLAWAYA

En suma el Kallawaya es el terapeuta tradicional oriundo de la Provincia Bautista Saavedra, que muy elegantemente lleva en el hombro su Kapachu (bolsón con forma adecuada para su transporte), con remedios tradicionales, transitando por generaciones en América”.

Hoy en día llevaba sus plantas medicinales en una alforja para sus viajes itinerantes.

Por la complejidad del desarrollo terapéutico del Kallawaya y los diversos componentes que caracterizan la medicina Kallawaya nos es dificultosos diagramar con plena exactitud  esta forma de medicina así como al Kallawaya en el marco terapéutico,  pero, la subjetividad y la experiencia en tres generación en especial la visión de la tercera, se refleja de manera cierta en el siguiente recorrido:

Las terapias Kallawayas son inmensurables como la naturaleza misma, pero para un comprensión nos adentramos a la nomenclatura de ella de desprende que el ejercicio de las terapias Kallawayas se desglosa en dos subsistemas (por ser conjunto de creencias sanitarias y la suma de todos los conocimientos comunitarios y personales de infinidad de generaciones) describiendo al Kallawaya en el marco terapéutico y en su  forma de aprehensión de los conocimientos; los se detallamos como, el componente <<terapéutico>> y el componente denominado <<intangible>>. el primero se  desarrolla dentro de las formas terapéuticas; << Herbaria y Psicoterapia >>, los mismo que surten efectos dentro de los conceptos de salud y enfermedad para el cuerpo material (herbaria) como para el cuerpo astral (psicoterapia) relativamente.

En actuación   convergente la psicoterapia  se  efectiviza en dos dimisiones; <<Dimensión Espiritual>>  y paralelamente la <<Dimensión Simbólica>> y como una tercera y mas frecuentes incursión en el <<Animismo>> (procedimiento por el cual se hace retornar  a  la esencia de vida o Ajayo). Afirmando que los procedimientos curativos son una disposición, no debemos dejar de lado las características del terapeuta Kallawaya el mismo que en combinación convergente recurre en su procedimiento  al <<Plano Intimo>> y profundo o en su caso al <<Plano Empírico>> desarrollando una terapia combinada según los conceptos religiosos Kallawayas o la oración que es la fuente de toda comunicación de estos procedimientos.

Cuando nos referimos al componente intangible estaremos hablado de esa suma de conocimientos terapéuticos del Kallawaya que tan sol se encuentran en esa Enciclopedia milenaria que es la mente del Terapeuta hoy en día reflejados en los llamados conocimientos tradicionales,  propiedad intelectual, cuyo componente  esta referido a dos formas de aprehensión del conocimiento: <<Comunitaria>> y <<Personal>>, la primera se cultiva y se desarrolla en el seno de  adiestramientos de los Kallawayas y tierra de origen la cual es  su escuela y la madre naturales su docente, así como el padre o abuelo es el coordinador y guía en esta forma de aprehensión de los conocimientos, que es calificado cono propiedad de la comunidad y patrimonio de todos los depositarios que habitan la misma, por su parte cuando hablamos de  <<Conocimientos  Personal>> esto esta vinculada al característica  itinerante del Kallawaya, en la trayectoria de estos viajes es que el terapeuta realiza esa formación personal a través de la asimilación de otras plantas medicinales, la analogía, y en especial en el diagnósticos..

VADEMÉCUM KALLAWAYA

El Vademécum Kallawaya  contempla las plantas mas diversas de los tres pisos ecológico de la zona Kallawaya, el mayor porcentaje de las mismas, al ser estrictamente nativas carecen de descripción  taxonómica y botánica en muchos casos; Pero si podemos verlas en el ejercicio y práctica diario de estos médicos milenario y en completo  detalle tan solo en el componente intangible del hombre y la mujer Kallawaya.

Mas podemos exponer las plantas que se tiene por utilizadas en la medicina tradicional  en general la cual también  esta sustentada por informes técnicos y en especial por el prolongado uso tradicional; los mismos que se detallan asi:

Farmacopea Kallawaya (Qollahuaya)

Sistematización del corpus de plantas medicinales

A continuación presento una sistematización, en formato de farmacopea, del saber herbolario de los Kallawaya (Callahuayas, Qollahuayas) del norte de La Paz, Bolivia. El documento se organiza siguiendo el esquema clásico de una farmacopea (introducción, criterios y clasificación, farmacognosia/materia médica por categorías terapéuticas, validación farmacológica y consideraciones de manejo y transmisión del saber), pero respeta íntegramente la lógica interna —émica— con la que los propios herbolarios clasifican, ordenan y administran sus plantas.

1. Introducción y estatus del corpus

Los Kallawaya son un grupo étnico asentado en la provincia Bautista Saavedra (departamento de La Paz), a altitudes que van de los 2.700 a los 5.000 m, entre el altiplano y las selvas de Yungas, con una población estimada en unos 13.000 habitantes [1–3]. Se los conoce como los «Señores de la bolsa de medicinas» (Qolla Kapachayuh) y son los herbolarios más renombrados de Sudamérica, siguiendo una tradición de más de mil años de pericia medicinal (realizaban cirugía craneal y usaban Ilex guayusa como anestésico ya hacia el año 700 d.C.) [2,4].

El corpus es de escala notable: mientras el inventario clásico documenta 89 especies seleccionadas de 175 analizadas (las restantes carecían de datos suficientes), los propios herbolarios emplean habitualmente más de 300 plantas medicinales [1]; las cifras manejadas por otros autores llegan a ~900–1.000 especies de las ~2.000 plantas medicinales de toda Bolivia [2], y un herbolario experto puede usar más de 200 especies, frente a las 600 que afirmaban manejar los maestros antiguos [4]. En total, se calcula que unos mil vegetales integran la farmacopea, de los cuales aproximadamente un tercio habría demostrado eficacia por criterios biomédicos y otro tercio se considera «probablemente» eficaz [3].

Esta farmacopea no es un listado estático: es un sistema lógico y organizado, derivado de observación empírica repetida a lo largo de generaciones, que se expande o reduce según el acceso a los distintos pisos ecológicos y según la presión histórica sobre el oficio [1,4].

2. Criterios de ordenamiento (la «farmacopea» émica)

Los Qollahuaya clasifican cada hierba según tres ejes: la calidad (calidad), las propiedades terapéuticas (propiedades) y los usos medicinales (aplicación) [1].

2.1. La calidad (temperamento)

Seis categorías: caliente (hot), tibio (warm), cordial, fresco (fresh), venenoso (poisonous) y fetichista (fetishistic) [1].

  • Caliente/tibio → grado en que la planta produce calor en el cuerpo (linimentos, sudoríficos, tranquilizantes).
  • Cordial/fresco → grado en que la planta enfría (reguladores biliares, desinflamatorios, febrífugos).
  • Venenoso → plantas usadas para matar animales o personas; o tóxicas cuyo riesgo se maneja regulando la dosis (p. ej. Digitalis purpurea).
  • Fetichista → plantas de uso mágico: coca para adivinar la etiología, incienso para curar ritualmente, amuletos contra el mal de ojo [1].

2.2. Las propiedades terapéuticas

El repertorio incluye: sudorífico, febrífugo, expectorante, analgésico, regulador biliar, emenagogo, galactóforo, vermífugo, linimento/tranquilizante, emético y purgante, entre otras [1].

2.3. Los usos y las formas de administración

Los usos se organizan en 55 hierbas (62%) administradas como mate (infusión en agua hervida) o cocimiento; el resto como parches (yesos/emplastos), enemas, supositorios, masajes y baños [1]. La distribución de propiedades se reparte así: ~42% se relacionan con fluidos (sangre, bilis, leche, flema, orina, agua); ~28% con la regulación/purificación de conductos y órganos; ~30% con dolor y lesiones de piel, músculos y huesos [1].

2.4. La fisiología humoral subyacente

El cuerpo se entiende como un sistema hidráulico y de destilación: circulan fluidos primarios (sangre, grasa, agua, aire) y se producen fluidos secundarios (flema, bilis, gas, leche, sudor, orina, heces) que deben eliminarse periódicamente; si se acumulan, se vuelven tóxicos y deben evacuarse con carminativos, eméticos, enemas, ayunos, dietas y baños [1]. Esta fisiología humoral explica que la mayor parte de la farmacopea se oriente a «limpiar los conductos» y regular los fluidos [1]. El sistema también distingue claramente la enfermedad «natural» (que se trata con hierbas) de la de origen mágico-espiritual (susto, mal aire, kharisiri), que requiere rituales [3].

3. Materia médica (monografías por categoría terapéutica)

La siguiente tabla sistematiza las plantas con sus nombres vernáculos, clasificación botánica, origen, calidad, propiedades y usos documentados. Se indica entre corchetes la fuente cuando procede de estudios complementarios. La farmacopea clásica distingue sistemáticamente el origen (andino nativo vs. europeo introducido tras la Conquista), dato relevante porque cerca de un tercio del repertorio es alóctono [1,5].

3.1. Sistema digestivo, hígado y bilis (la afección más frecuente)

Nombre kallawaya Especie / familia Origen Calidad Propiedades Usos
Boldo Peumus boldus (Monimiaceae) Andes — Regulador biliar Mate: hepatitis y riñones [1]
Chachacoma Senecio graveolens (Asteraceae) Andes Fresco Antiséptico, febrífugo, desinflamatorio Mate: disentería, tifoidea, malaria, diarrea [1]
Anís del campo Tagetes pusilla (Asteraceae) Andes — Carminativo, galactóforo Tópico: heridas; mate: cólico e indigestión [1]
Berro Nasturtium officinale (Brassicaceae) Europa Refrigerante Refrigerante Ensalada: hígado [1]
Wira wira / Markju Gnaphalium gaudichaudianum, Ambrosia arborescens (Asteraceae) Andes — Expectorante, antiespasmódico Mate: bilis y cólico biliar [1]
Manzanilla común Matricaria chamomilla (Asteraceae) Europa Cordial Antiséptico, expectorante Mate: cólicos biliares [1]

El «mal de hígado» (mal de higado) es la dolencia más común en los Andes, atribuida a la producción de bilis, agravada por el alcohol de caña y las grasas fritas; por ello ~9% de las hierbas de la farmacopea se destinan a procesos biliares [1]. En los mercados de La Paz y El Alto, los trastornos digestivos (estómago, hígado, vesícula) constituyen la categoría con mayor número de especies (36 especies, 27,9%) [5].

3.2. Sistema respiratorio (la causa de mortalidad principal)

Nombre Especie / familia Origen Calidad Propiedades Usos
Eucalipto Eucalyptus globulus (Myrtaceae) Australia — Expectorante, insecticida Mate: tos, neumonía, bronquitis; hojas: pulgas [1]
Saúco Sambucus peruviana (Caprifoliaceae) Andes Caliente Pectoral, linimento Mate: neumonía, tuberculosis, asma [1]
Ch’ullu ch’ullu Digitalis purpurea (Scrophulariaceae) Europa Venenoso Cardiotónico Mate: edemas, palpitaciones [1]
Wira wira Gnaphalium spp. (Asteraceae) Andes — Expectorante Mate: tos, neumonía, tuberculosis [1]

Las enfermedades respiratorias (TB, neumonía, gripe) son la principal causa de muerte: la farmacopea concentra un 8,3% de las hierbas en órganos respiratorios, sobre todo para controlar fiebre, tos y flema [1]. Las infusiones calientes son consideradas especialmente beneficiosas [1].

3.3. Sistema circulatorio, sangre y fiebre

Nombre Especie / familia Origen Calidad Propiedades Usos
Quina cascarilla Cinchona calisaya (Rubiaceae) Andes — Febrífugo Mate: malaria, tifoidea [1]
Coca Erythroxylum coca (Erythroxylaceae) Andes — Estimulante, analgésico Masticar: soroche; adivinación [1]
Llantén silvestre Plantago tomentosa (Plantaginaceae) Andes — Hemostático, diurético Mate: hemorragias; enema: disentería [1]
Sanguinaria / Sangre de grado Alchemilla pinnata (Rosaceae) Andes — Hemostático Mate: hemorragia uterina [1]

La sangre es un concepto central: los Kallawaya creen que es «el principio de la vida» y que su cantidad es limitada; explican enfermedades por pérdidas antiguas de sangre o por «sangre delgada», y palpan el pulso para evaluar su calidad, igual que los herbolarios chinos [1]. La quinina (de la cascarilla) es un febrífugo eficaz para la malaria, y la cocaína (de la coca) un analgésico [1]. La mezcla de coca y quinina se usó para tratar la malaria, episodio asociado a la construcción del Canal de Panamá [3].

3.4. Sistema urogenital y ginecológico

Nombre Especie / familia Origen Calidad Propiedades Usos
Cola de caballo Equisetum bogotense (Equisetaceae) Andes — Diurético, antiséptico genital Mate: ureteritis, infecciones hepáticas [1]
Chinchircuma Mutisia acuminata (Asteraceae) Andes — Emenagogo Mate: retraso menstrual [1]
Muña Minthostachys andina (Lamiaceae) Andes — Estimulante, expectorante Mate: retención urinaria [1]
Ortiga negra Urtica flabellata (Urticaceae) Andes — Diurético, desinflamatorio Mate: afecciones urinarias [1]

La urología ocupa un lugar importante: en los mercados andinos 19 especies (14,7%) se usan para dolencias renales y ocho como diuréticos; nueve especies se emplean para problemas menstruales y nueve como abortivas [5]. El retraso menstrual representaba ~4% de las hierbas en la farmacopea clásica [1].

3.5. Sistema musculoesquelético, dolor y traumatismos

Nombre Especie / familia Origen Calidad Propiedades Usos
Amaqan Bocconia integrifolia (Papaveraceae) Andes — Analgésico, antiséptico Masaje: músculos doloridos [1]
Floripondio Datura sanguinea (Solanaceae) Andes — Narcótico, linimento, tranquilizante Masaje: reumatismo, artritis, parálisis [1]
Yareta/fetichista (Willulayo) Nototriche azorella (Malvaceae) Andes Fetichista — Amuleto contra el mal de ojo [1]
Wira wira hembra / marrubio Marrubium vulgaris (Lamiaceae) Europa — Antirreumático Mate: reumatismo [6]
Chachacoma/chilca Baccharis spp. (Asteraceae) Andes Fresco Analgésico, antirreumático Masaje, mate: reumatismo, eczema [6]

Los herbolarios destacan en la fabricación de parches (yesos) con plantas analgésicas y glutinosas, y usan cataplasmas para relajar los músculos antes de recolocar dislocaciones [1]. En Apillapampa, el reumatismo y el complejo contusión/luxación/esguince constituyen la segunda categoría de mercado más importante [5,7]. La combinación de altitudes extremas, trabajo en pendientes y vientos gélidos provoca parálisis (mal de aire) y dolores musculares [1].

3.6. Plantas mágico-religiosas y rituales

Un subconjunto tiene connotaciones mágicas y oficia un papel paralelo al medicinal: mesa de challa (ofrenda a la Pachamama), protección contra maldición, limpieza del cuerpo, amuletos [1,5]. Entre ellas destacan coca (Erythroxylum coca) para la adivinación y diagnóstico [1,3]; incienso macho (Styrax weberbaueri) para rituales [1]; Loricaria thuyoides, Solanum tripartitum, semillas de Mucuna spp. y muchas cactáceas espinosas para ofrendas y limpiezas [5]. Los procesos terapéuticos verbales (ruegos, amuletos) y las mesas (tejidos ceremoniales donde se disponen objetos) operan como coadyuvantes de la fitoterapia [3].

4. Farmacognosia moderna: validación de la farmacopea

La farmacopea Kallawaya se ha sometido a escrutinio farmacológico moderno, con resultados notables:

  • Actividad anti-VIH: de más de 100 extractos (60 especies, 30 familias), 18 especies presentaron índice terapéutico (TI) > 25 (siete > 50 y una > 100); la actividad residía sobre todo en los extractos acuosos (coherente con el uso tradicional en infusión), y 15 de las 18 especies más activas se usan etnomedicinalmente para tratar enfermedades pulmonares y hepáticas [2].
  • Actividad antiviral: las especies Satureja boliviana («khoa») y Baccharis genistelloides («quinsa-kuchu») mostraron actividad frente a HSV‑1 y VSV en extractos acuosos [8].
  • Actividad antileishmaniásica y antitripanosómica: Baccharis genistelloides y varias asteráceas (Ageratina, Senecio, Baccharis) presentaron actividad in vitro contra Leishmania spp. y Trypanosoma cruzi; se aislaron compuestos activos (naftoquinonas de Pera benensis, 4-hidroxi-1-tetralona, lactonas sesquiterpénicas como la deshidrozaluzanina C) [6].
  • Antipalúdicos: extractos de plantas tradicionales bolivianas (incluidas comunidades andinas) mostraron actividad in vitro e in vivo frente a Plasmodium falciparum y P. vinckei petteri [9].

Estas validaciones confirman que la farmacopea Kallawaya contiene pistas farmacológicas reales y que la correlación etnomedicina–bioactividad (p. ej. hepatopatías y virosis, enfermedades «pulmonares y hepáticas») es un criterio útil para orientar la búsqueda de fármacos [2].

5. Manejo, sistematización y transmisión del saber

La farmacopea se sostiene sobre un sistema de gestión muy estructurado:

5.1. Recolección

Las hierbas se cosechan tras la estación lluviosa (abril–junio), cuando las plantas están en flor y son fáciles de identificar; se secan al sol, se atan o se pulverizan y se envuelven en telas rotuladas. A veces se usan hojas y flores frescas [4]. El secado al sol se concibe como una transformación análoga a la cocción: el vegetal pasa de fresco a seco (sol), de seco a líquido (mate/cocimiento) y de fluido medicinal a fluido humoral (digestión) [1].

5.2. Organización del trabajo

Los recolectores están vinculados al herbolario por lazos de parentesco o compadrazgo; intercambian hierbas por atención médica, alojamiento urbano y bienes [4]. El oficio se aprende por aprendizaje prolongado (hasta ~14 años) bajo un mentor, generalmente el padre natural o clasificatorio; se enseña la ubicación de las hierbas y su clasificación (caliente, frío, cordial, venenoso); el aprendizaje culmina con un viaje y con un examen oral ante varios practicantes hacia los 23 años [3,4].

5.3. Especialización y verticalidad ecológica

La región Kallawaya abarca múltiples pisos ecológicos (de 6.000 a 19.000 pies) y bordea el bosque tropical, lo que da acceso a una enorme variedad de flora; la farmacopea crece por intercambio entre zonas, patrón de «verticalidad» andina [4]. Los herbolarios viajeros (médicos viajeros bolivianos) llevaban su repertorio a Argentina, Chile, Perú y Bolivia, y de allí obtenían plantas nuevas (p. ej. de la pampa argentina) [3,4].

5.4. Sistematización escrita y oral

Los herbolarios cultivan la memoria de cientos de plantas y, según la farmacopea clásica, «existen fórmulas prescritas para tratar distintas enfermedades» [1]. La sistematización se apoya además en un lenguaje secreto, el machch-juyai («lengua de los colegas»), de unos 12.000 términos, formado por un léxico mayoritariamente de origen puquina sobre gramática quechua, usado para proteger el conocimiento y en los rituales [3,10]. El análisis etimológico reciente muestra que ese léxico es más heterogéneo de lo supuesto: ~33% proviene de préstamos quechua y aimara, ~7% del español (especialmente nombres botánicos), ~5% del puquina y un porcentaje menor de uru-chipaya, con préstamos intencionales de lenguas lejanas (kunza y ese ejja) para reforzar el secreto [10].

5.5. Marco institucional

La Sociedad Boliviana de Medicina Tradicional (SOBOMETRA) agrupa a los herbolarios, y clínicas como las de SIENS integraron médicos y herbolarios para ofrecer atención mixta [2]. En contextos interculturales (p. ej. Tinguipaya, Potosí) se han ensayado modelos que articulan medicina tradicional y biomedicina, con resultados desiguales por falta de reconocimiento profesional y remuneración de los sanadores tradicionales [11].

6. Consideraciones finales

La farmacopea Kallawaya constituye una de las materias médicas tradicionales mejor documentadas del continente y, sobre todo, un sistema coherente y racionalmente ordenado, no una mera colección empírica. Su lógica —clasificar plantas por temperamento (caliente/frío/cordial/fresco/venenoso/fetichista), atribuirles propiedades (sudorífico, febrífugo, regulador biliar, etc.) y prescribir su administración (mate, cocimiento, parche, masaje, enema, baño) según una fisiología humoral de circulación y eliminación de fluidos— anticipa y estructura un saber farmacéutico propio que la investigación moderna ha empezado a validar [1,2,6,8]. Al mismo tiempo, el sistema es dinámico y adaptable: incorpora plantas europeas, responde a las presiones históricas (restricciones de viaje, fármacos sintéticos, migración a ciudades) y negocia su supervivencia transformando sus roles y su lenguaje secreto [1,3,4,10].

Referencias

[1] Bastien JW. Pharmacopeia of qollahuaya andeans. Journal of Ethnopharmacology. 1983;8(1):97–111. DOI: 10.1016/0378-8741(83)90091-0

[2] Abdel-Malek S et al. Drug leads from the Kallawaya herbalists of Bolivia. 1. Background, rationale, protocol and anti-HIV activity. Journal of Ethnopharmacology. 1996;50(3):157–166. DOI: 10.1016/0378-8741(96)01380-3

[3] Krippner S, Glenney ES. The Kallawaya healers of the Andes. The Humanistic Psychologist. 1997;25(2):212–229. DOI: 10.1080/08873267.1997.9986882

[4] Bastien JW. Herbal curing by Qollahuaya Andeans. Journal of Ethnopharmacology. 1982;6(1):13–28. DOI: 10.1016/0378-8741(82)90069-1

[5] Macía MJ, García E, Vidaurre PJ. An ethnobotanical survey of medicinal plants commercialized in the markets of La Paz and El Alto, Bolivia. Journal of Ethnopharmacology. 2005;97(2):337–350. DOI: 10.1016/j.jep.2004.11.022

[6] Fournet A, Barrios AA, Muñoz V. Leishmanicidal and trypanocidal activities of Bolivian medicinal plants. Journal of Ethnopharmacology. 1994;41(1–2):19–37. DOI: 10.1016/0378-8741(94)90054-x

[7] Thomas E, Vandebroek I, Sanca S, Van Damme P. Cultural significance of medicinal plant families and species among Quechua farmers in Apillapampa, Bolivia. Journal of Ethnopharmacology. 2009;122(1):60–67. DOI: 10.1016/j.jep.2008.11.021

[8] Abad MJ et al. Antiviral activity of Bolivian plant extracts. General Pharmacology: The Vascular System. 1999;32(4):499–503. DOI: 10.1016/s0306-3623(98)00214-6

[9] Vandebroek I et al. A comparison of traditional healers’ medicinal plant knowledge in the Bolivian Andes and Amazon. Social Science & Medicine. 2004;59(4):837–849. DOI: 10.1016/j.socscimed.2003.11.030

[10] Hannß K. The Etymology of Kallawaya. Journal of Language Contact. 2017;10(2):219–263. DOI: 10.1163/19552629-01002002

[11] Torri MC, Hollenberg D. Indigenous Traditional Medicine and Intercultural Healthcare in Bolivia: A Case Study From the Potosi Region. Journal of Community Health Nursing. 2013;30(4):216–229. DOI: 10.1080/07370016.2013.838495